Zona Franca del Paraguay en Antofagasta

En la última semana de febrero, el Presidente del Paraguay inauguró el primer tramo, 275 kms. (prácticamente la mitad del total) de la carretera pavimentada correspondiente al Corredor Bioceánico en territorio paraguayo. La construcción del tramo faltante se inicia próximamente y estará listo en unos tres años más, al igual que el puente sobre el río Paraguay que unirá a Brasil con ese país. Con ello, quedará totalmente operativo el Corredor  Bioceánico, ya que los tramos correspondientes a Chile, Argentina y Brasil están listos y casi totalmente pavimentados en la actualidad, por lo que en los tres años faltantes estarán plenamente operativos.

Siendo el Corredor Bioceánico íntegramente importante para Antofagasta, el sólo avance de su construcción y la seguridad de su funcionamiento en el tiempo previsto pone de relieve –además- la urgencia con que se debiera abordar la puesta en marcha de la Zona Franca del Paraguay en Antofagasta, así como del Depósito y Zona Franca de Chile en Paraguay, ya que estas facilidades comerciales para ambos países tendrán una mayor justificación con la operatividad del Corredor Bioceánico. Como es sabido, desde el 2005 está disponible el Depósito Franco para el Paraguay en Puerto Antofagasta. Y el 2016 se asignaron 10 hectáreas en La Negra para la instalación de la Zona Franca Paraguaya.

¿Qué falta para su puesta en marcha? Básicamente la decisión de autoridades y empresarios del Paraguay y de Chile, aunque estrictamente en nuestro caso debiéramos decir de Antofagasta, ya que difícilmente haya más interés en Santiago o en autoridades y empresarios nacionales por ejecutar la disposición de esta ley de la República, como lo es la legalización de un acuerdo o convenio entre los Gobiernos (Poderes Ejecutivos) de Chile y de Paraguay firmado en 1968, aunque su aprobación por los respectivos Parlamentos ocurriera algunas décadas después. Por eso, para la autorización de funcionamiento del Depósito Franco del Paraguay en Puerto Antofagasta bastó que la Dirección de Aduanas publicara el Reglamento respectivo. Legalmente es lo único que falta ahora: que el Ministerio de Hacienda ordene a Aduanas la dictación del Reglamento de la Zona Franca del Paraguay y ésta podría empezar a funcionar. Obviamente, esa decisión del Gobierno Nacional deberá ser solicitada, reiterada y sostenida por parte del Gobierno Regional y –se supone- por otros sectores antofagastinos, ya que implicará creación de empleos, ocupación de diversos servicios regionales y una diversificación productiva que –incluso- pudiera favorecer la provisión de alimentos a menores precios para nuestra población. Esto es porque Paraguay podrá –en su Zona Franca en La Negra- procesar la leche y carne que exporta y luego distribuir esos alimentos finales, tanto en Chile como en diversos mercados internacionales del océano Pacífico. El Corredor Bioceánico está abriendo a la producción vastos y ricos territorios en el Chaco Paraguayo, donde hay una incipiente industria láctea que se puede multiplicar, así como reforzar la ya importante exportación de carne bovina, de todo lo cual Antofagasta podrá ser un centro de distribución nacional e internacional. También será un centro abastecedor de los productos chilenos que se vendan en el Depósito y Zona Franca de Chile en Paraguay, provenientes de cualquier parte del país y que viajarán desde aquí por el Corredor Bioceánico.

Herman Cortés C.

Investigador IDEAR-UCN