Interés regional por el Corredor Bioceánico

 

El Corredor Bioceánico Vial que unirá a Brasil, Paraguay y Argentina con los puertos del norte de Chile (“Corredor del Eje Capricornio”, como queremos llamarlo en nuestra región), sigue su construcción en los pocos tramos que faltan. Esto es, en territorio paraguayo y en el puente que lo unirá con Mato Grosso do Sul. En la reciente visita del Presidente de Chile a Paraguay uno de los temas centrales de la declaración conjunta de ambos Mandatarios fue esta obra.

El Presidente paraguayo declaró que “le informamos al Presidente de Chile que ya se ha adjudicado la construcción del puente sobre el río Paraguay, que une a Carmelo Peralta con Puerto Murtinho, y que para febrero próximo estimamos la culminación del primer tramo de la Ruta Bioceánica, que permitirá el acceso a los mercados del Pacífico, a través de los puertos de Chile”.

Al día siguiente, confirmó en los hechos esta declaración al inaugurar la pavimentación asfáltica de la Ruta Bioceánica, en la zona conocida como Cruce Centinela, en el departamento de Alto Paraguay. La construcción del puente ya fue licitada y su construcción terminará a fines de 2023, fecha en la que terminaría también la pavimentación de los tramos restantes del camino hasta la frontera de Paraguay con Argentina.

Por su parte, en la Provincia de Jujuy se está gestando una sólida acción regional, con una propuesta de planificación público-privada, para aprovechar lo mejor posible el intercambio de mercaderías que permitirá este Corredor en su paso por esa provincia del noroeste argentino.

¿Qué estamos haciendo en la Región de Antofagasta, en este sentido? Como acción público-privada, muy poco o nada, a pesar que es la región que más puede ganar con este Corredor. Salvo algún interés empresarial y comunitario en Calama y Tocopilla, más algunos proyectos específicos en Antofagasta, Mejillones y Baquedano, para obras en sus respectivos territorios, no se conoce aún un intento de planificación conjunta con el sector público, más las Universidades y otros sectores ciudadanos, a nivel regional. Es cierto que el actual Gobierno Regional asumió sólo hace un par de meses, con otra serie de asuntos urgentes o prioritarios que atender. Al menos, sus autoridades y nuevos funcionarios se han preocupado de actualizarse y profundizar sus conocimientos no sólo sobre el Corredor Bioceánico, sino sobre todas las opciones de desarrollo que ofrecen las distintas vías de integración en las que participa nuestra región. Por otra parte, la proximidad de las elecciones concentra la atención en lo inmediato. Es de esperar que apenas pase este proceso electoral se puedan reunir los distintos sectores interesados en el desarrollo regional para abordar una planificación y acciones conjuntas en estas materias. Porque a una acción inmediata hay que sumar la necesidad de lineamientos para la próxima Estrategia Regional de Desarrollo (2021 – 2031) e incluso orientaciones para nuestros representantes en la redacción de la nueva Constitución Nacional, especialmente para justificar una mayor descentralización y regionalización.

Como se ve, es mucho lo que hay que hacer…o perder, si esto no se acomete con decisión y visión.

Herman Cortés C.

Investigador IDEAR – UCN